6 nov. 2013

“Yo conocí al P. Pascual…”


Por gracias de Dios conocí al Reverendo Padre Pascual Pirozzi el día 24 de diciembre del año 1940. Era el día de Nochebuena y había concurrido a la iglesia San Roque de Juan Ortiz (hoy Capitán Bermúdez) para asistir a la Santa Misa y fue entonces que conocí al Padre Pirozzi.
Desde entonces y siempre que concurría a la iglesia veía al Padre muy activo y trabajando muchísimo para el bien de las almas, ayudaba a cuantos se le acercaban, en especial a los más pobres y necesitados, y principalmente a los niños ya que les enseñaba el catecismo en el edificio de la comisaría vieja (Av. San Lorenzo y 9 de Julio), y les regalaba golosinas, para prepararlos para hacer la Primera Comunión.
También lo solía ver cuando íbamos a ensayar los cantos en el coro y él tocaba el armonio y cantaba.
Mucho sentimos cuando a fines del año 1943, y ya habían pasado las fiestas patronales de San Roque, nos enteramos que trasladaban al Padre a la ciudad de Montevideo para luego enviarlo a la ciudad de Buenos Aires, a su querida Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, a la que tanto veneraba y amaba.
Que sean estas pequeñas y sencillas líneas en agradecimiento a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, ya que es “de corazón bien nacido el ser agradecido”, y sea extensivo a todos los Misioneros de los Sagrados Corazones que tanto bien han hecho y hacen para nuestras almas y todos cuantos los rodean.
Lina Bottazzi, ciudad de Capitán Bermúdez.
Nota publicada en BOLETIN INFORMATIVO - Causa de canonización del Siervo de Dios Pascual Pirozzi - Año 3 – Nº 3, Agosto/Setiembre de 2004.


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