3 jul. 2015



En enero de 1937, en el Puerto de Buenos Aires –lugar al que llegaban los inmigrantes y desde el que partían los viajeros–, los sacerdotes de la comunidad de Nuestra Señora de los Dolores con algunos allegados, despiden al P. Cayetano Ruggiero que, después de haber dejado el ministerio de Cura Párroco que desempeñó por cinco años, regresa a Italia convocado para un servicio mayor a la Congregación. En la fotografía aparece el Siervo de Dios junto a los padres Ruggiero, Gabriel Gaglione y Pascual Girolamo.
Así reporta la noticia el Boletín Parroquial "Mater Dolorosa" de enero de 1937:
"Después de 11 años de residencia en América y como Superior de esta casa parroquial , se aleja al Viejo Mundo el reverendo P. Cayetano Ruggiero. Abandona así el curato de Ntra. Sra. de los Dolores, ascendido ya a Vicario General de su Congregación. Silenciosamente el buen Padre, amado y respetado por todos, cumplió con su ministerio sacerdotal. A sus justos méritos se debe su nombramiento de vicario. Deja aquí una labor comenzada con no escasos afanes. Se palpan la obra de piedad y de celo emprendidas en franca marcha de ejecución. Desde su nuevo puesto con la experiencia recogida en los largos de labor, podrá sin duda, ahora infundir atinadas y sólidas orientaciones para el florecimiento de los Misioneros de los SS. Corazones  a que pertenece."

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